sábado, 21 de junio de 2014

Cartel oficial del calendario escolar 2014-2015 - El deseo de saber y de ilustrarse es innato en el corazón del hombre - Benito Juárez

Este es el cartel oficial del calendario del ciclo escolar 2014-2015; muestra la estatua de Benito Juárez en el edificio de la Secretaría de Educación Pública y su frase: "El deseo de saber y de ilustrarse es innato en el corazón del hombre."

Esta frase forma parte del discurso que pronunció Benito Juárez el 2 de julio de 1848, como Gobernador del Estado de Oaxaca en su "Exposición al soberano Congreso de Oaxaca al abrir sus sesiones" y el párrafo completo es como sigue (Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006. Consultado en la página "500 años de México en documentos" el 21 de junio de 2014):

"[...] Con todo, aún no existe en el Estado el número de escuelas que demanda nuestra población, y en las existentes se nota en su mayoría la falta de preceptores que tengan la instrucción y la dedicación que se requiere para que los niños reciban una educación sólida y filosófica.
Esta falta proviene de la escasez de fondos de los pueblos.
Se nota también, tanto en la instrucción primaria como en la secundaria, que aunque los maestros tengan una decente compensación, y no obstante que la instrucción es gratuita, hay menos concurrencia de niños que la que era de esperarse, atendida la población; de manera que, aunque se multiplique el número de escuelas y cátedras a un grado excesivo, dotadas competentemente, habrá siempre escasez de alumnos, mientras no se remueva la causa que, especialmente en nuestro Estado, impide la concurrencia de los niños a la enseñanza.
Esa causa es la miseria pública.
El hombre que carece de lo preciso para alimentar a su familia ve la instrucción de sus hijos como un bien muy remoto, o como un obstáculo para conseguir el sustento diario.
En vez de destinarlos a la escuela se sirve de ellos para el cuidado de la casa o para alquilar su débil trabajo personal, [y así] poder aliviar un tanto el peso de la miseria que lo agobia.
Si ese hombre tuviera algunas comodidades; si su trabajo diario le produjera alguna utilidad, él cuidaría de que sus hijos se educasen y recibiesen una instrucción sólida en cualquiera de los ramos del saber humano.
El deseo de saber y de ilustrarse es innato en el corazón del hombre.
Quítensele las trabas que la miseria y el despotismo le oponen, y él se ilustrará naturalmente, aun cuando no se le dé una protección directa.
[...]"
(Benito Juárez. Documentos, Discursos y Correspondencia. Selección y notas de Jorge L. Tamayo. Edición digital coordinada por Héctor Cuauhtémoc Hernández Silva. Versión electrónica para su consulta: Aurelio López López. CD editado por la Universidad Autónoma Metropolitana Azcapotzalco. Primera edición electrónica. México, 2006. Consultado en la página "500 años de México en documentos" el 21 de junio de 2014)


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