lunes, 30 de mayo de 2011

Tu papel en el desarrollo de la capacidad intelectual de tu hij@

Una definición general de lo que se entiende por inteligencia la identifica con la capacidad de aprender nuevas habilidades y de ser capaz de utilizarlas para adaptarse al entorno y a la cultura en la que vive. Puesto que hay diferentes culturas y se valoran diferentes habilidades, hay diferentes puntos de vista sobre la inteligencia:

La capacidad de adquirir el conocimiento y aprender los hechos es uno; otro, es la capacidad de resolver problemas y, un tercer tipo, es la capacidad para utilizar la información adquirida de una forma creativa.

Tod@s los niñ@s son diferentes y a tod@s se les debería dar la oportunidad de desarrollar sus diferentes capacidades intelectuales a su propio tiempo, sin presiones de sus padres.

Montessori insistía en varias formas importantes en que los adultos ayudan a los niños a desarrollar todo su potencial intelectual que se puede resumir del modo siguiente:

 Permite que tu hij@ sea activ@, dejándole aprender por medio de la exploración sensorial del mundo que le rodea.
 Reconoce los periodos sensibles y permítele que repita una actividad hasta que la haya perfeccionado.
 Reconoce la importancia de la motivación y de cómo afecta al aprendizaje.

El niño quiere aprender: No hace falta hacer nada para motivarle, como ofrecerle un caramelo si aprende sus lecciones. Con el suficiente estímulo por tu parte, su motivación innata para aprender aparecerá. Si se le deja, el niñ@ decidirá espontáneamente hacer algo que le interese. La implicación para ti, como padre o madre, es que, igual que con la disciplina, es mejor no imponer tu voluntad sobre el niño. Puedes pensar que sabes lo que es mejor para que tu hij@ juegue o realice otra actividad, pero ¿es realmente verdad? Tal vez tu hij@ está ocupado en sacar los cacharros del armario de la cocina. Es posible que esté haciendo ruido y puedes preguntarte por qué no quiere jugar con aquel juguete tan caro que le compraste. Te dices a ti mismo ¿seguro que es más educativo? Pero, si observas lo que está haciendo en el armario, en realidad tu hij@ puede estar metido en una gran cantidad de aprendizajes ocultos: Puede estar apilando las cacerolas, por ejemplo, y esto supone clasificar, lo cual es un elemento importante en las matemáticas, o puede estar colocando cosas en ellas y sacándolas para aprender sobre volumen, otro elemento de las matemáticas. Por supuesto, él no sabe que está haciendo esto pero, si te tomas la molestia de sentarte con él y sugerirle nuevas formas de clasificar, probablemente ayudarás a su desarrollo intelectual tanto como si le hubieras ayudado a hacer una torre con su Lego.

Estimular el aprendizaje independiente: Uno de los muchos beneficios del enfoque Montessori es que el niño se convierte en un aprendiz independiente. La forma de alentar esto es permitir a tu hij@ que haga las actividades que más le gustan, animarle a que las termine y, luego, dejar que él descubra los errores por sí mismo. La tentación de los padres es interferir y decirle que ha cometido un error. Si puedes aprender a esperar, en la mayor parte de las ocasiones descubrirá por sí mismo como hacerlo correctamente. En el aula Montessori los materiales contienen muchas veces lo que se denomina un “control de error”, lo que significa que hay algo en los materiales que le da al niño un indicio sobre la forma correcta de realizar la actividad. Lo puedes hacer también en casa. Si quieres que tu hij@ ponga la mesa correctamente, por ejemplo, asegúrate para empezar de que tienen el número exacto de cuchillos y tenedores, de modo que cuando haya terminado, si le falta algún cuchillo, sepa que debe haberlos puestos dobles en algún sitio y pueda volver y comprobar a dónde ha ido a parar el cuchillo que le falta; no es necesario que le digas: “lo has hecho mal” y así se acostumbrara a hacer las cosas bien por sí solo y se convertirá en un aprendiz independiente.

Modelado: Reconoce que tu hij@ adquirirá una gran parte de su aprendizaje a base de observar e imitar a los adultos y a otros niños, un tipo de aprendizaje conocido a veces como modelado. Si eres consciente de este aspecto del aprendizaje, te ayudará a considerar cuidadosamente la forma en que te comportas delante de tu hij@. Por ejemplo, un niño que observa a alguno de sus padres comportarse en forma agresiva puede pensar que esto es normal y que él también tiene derecho a ser agresivo. Por otro lado, si lo educa un padre o una madre amable y apacible, es posible que copie esta conducta y que inconscientemente trate de imitarla. Ten esto en cuenta cuando enseñes a tu hij@ a hacer algo nuevo; trata siempre de hacer las cosas muy despacio y con cuidado, para que puede copiarte con facilidad y, a base de tratar de hacerlo él solo, con el tiempo aprenda una habilidad nueva.

Ayuda a tu hij@ a aprender las cosas paso a paso: Cuando trabajaba con niños con necesidades especiales, Montessori observó que era más fácil para ellos aprender si les enseñaba una cosa a la vez y se aseguraba de que había llevado a cabo esto en primer lugar, antes de pasar a dar el paso siguiente. Intentó este enfoque con niños normales y descubrió que con ellos también funcionaba. Puede parecer evidente cuando se expresa así pero, cuando estás enseñándole a tu hij@ alguna cosa nueva, asegúrate de que no vas demasiado deprisa y de que los “pasos” sean suficientemente precisos y concretos para que él los siga. Enseñándole de esta forma, más frecuentemente encontraras resultados satisfactorios.

Ayuda a tu hij@ a desarrollar la concentración: Si puedes ayudar a que tu hij@ desarrolle la concentración en una etapa temprana, le estarás dando una habilidad que permanecerá con él cuando vaya a la escuela y durante el resto de su vida. La forma en que Montessori recomienda que desarrolles su concentración es asegurándote siempre de que cualquier actividad que le indiques sea adecuada para su edad y capacidad. Los niñ@s pierden el interés cuando las cosas son demasiado fáciles o demasiado difíciles.

Estimula una actitud positiva hacia el aprendizaje: Si tienes una actitud positiva hacia tu hij@ cuando está tratando de aprender algo nuevo se verá estimulado y, a su vez, él verá también como algo positivo el aprendizaje.

Ayudále a desarrollar habilidades de memoria: Se cree que hay varios tipos de memoria; algunos niños son capaces de aprender a base de memoria mecánica más fácilmente que otros. Algunos parecen tener una buena memoria visual; otros parece que tienen una buena memoria auditiva, mientras que otros tienen una buena memoria para el movimiento. Montessori diseñó varios juegos para ayudar a la memoria visual y auditiva; de esta manera, tu hij@ pondrá en práctica sus habilidades y conocimientos y, puesto que lo hará dentro del contexto del juego, disfrutará especialmente de ello.

Estimula el desarrollo del lenguaje: Montessori escribió mucho sobre la importancia del desarrollo del lenguaje durante los seis primeros años de vida –mientras está en el periodo sensible-  y la investigación a partir de entonces ha llamado la atención sobre la relación entre lenguaje y aprendizaje así como entre lenguaje y pensamiento. Montessori Fue la pionera de una importante teoría que sostiene que el niño nace con una capacidad natural para el lenguaje y la comunicación porque nosotros, como seres humanos, poseemos unas estructuras innatas que nos permiten dar sentido a los sonidos y a las palabras que oímos.

Mientras más hables con tu hij@ y pasen tiempo juntos, cuanto más te entregues a actividades de lenguaje, más herramientas le proporcionarás para que enriquezca su vocabulario, escuche, dialogue, narre, describa, exprese su opinión, debata. Como padre o madre, tendras que desempeñar muchos papeles en la vida de tu hij@. Primero y ante todo, tienes que crear un entorno de cariño de modo que tu hijo crezca formando relaciones íntimas dentro de su grupo familiar, con cimientos sólidos, los cuales le permitirán desarrollar confianza para establecer, después, relaciones significativas con otras personas fuera de la familia. También debes proporcionarle la atención cotidiana para asegurar una vida sana y segura.

Otro papel es ayudar a tu hij@ a construir su personalidad única: Tienes que ser suficientemente flexible para no imponerle tu propia personalidad y tu propia voluntad. Otro más es alentar el desarrollo de la independencia, permitir la libertad dentro de unos límites claramente definidos y promover la buena autoimagen del niño y el sentimiento de seguridad. Deberás también crear un entorno estimulante que le proporcione un aprendizaje precoz, lo cual comienza desde el momento del nacimiento y se produce más fácilmente durante los primeros años, le ayuda a construir una vida interior rica y gratificante y, finalmente, pero muy importante, le ayuda a asimilar su propia cultura y a desarrollar el respeto hacia otras culturas.

Así, tu papel como madre o padre no se agota en el envío de tu hij@ a la escuela sino que tiene muchos aspectos que puedes desarrollar para apoyar la formación de su personalidad individual: única e irrepetible.

Con cariño
Olivia Camacho Zárate
Guía de Casa de Niños de COEDI

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